2 de mayo, 2016 Entrevistas comentarios Bookmark and Share
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Entrevista a José Luis Iáñez Galán, Presidente de la Asociación Española de Hostelería Hospitalaria.

José Luis Iáñez Galán lleva toda la vida al servicio del Sistema Nacional de Salud. Nacido en Granada, ha vivido casi toda su vida en Madrid, aunque mantiene el acento granadino. Se licenció en Derecho en la Universidad Complutense y también cursó un Máster Universitario en Alta Dirección Pública por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Su vida profesional la ha desarrollado siempre en el ámbito de la Gestión Hospitalaria, como Jefe de Servicio de Presupuestos, Intervención y Contabilidad, Subdirector de Gestión Económica, Director de Gestión en funciones, Jefe de Servicio e Hostelería (durante quince años), todo ello en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Posteriormente fue Director de Gestión y Servicios Generales de la Lavandería Hospitalaria Central de Madrid, hasta su privatización el mes de diciembre de 2013. Tras dejar ese puesto, se incorporó a su plaza básica en el Hospital Ramón y Cajal como técnico de Gestión de la Unidad Técnico-Juridica, donde permaneció hasta su jubilación, acaecida el año pasado.
Por lo que se refiere a la Asociación Española de Hostelería Hospitalaria, Iáñez Galán se enorgullece de ser socio fundador. Además, ha sido vicepresidente, durante nueve años, y presidente, otros nueve años.

¿Cuándo nació la asociación y cuáles son sus objetivos?
La AEHH se gesta en la conversación de varias personas que reivindican la necesidad de crear un foro profesional que diera respuesta a distintas necesidades de un colectivo, entonces absolutamente deslavazado, sin objetivos comunes. De este modo nace oficialmente en 1998.
Los objetivos quedaron perfectamente determinados en el Art. 2 de nuestros Estatutos donde se establece:
“El estudio y deliberación sobre temas de carácter científico y técnico relacionados con la Hostelería Hospitalaria y Servicios Generales y la formulación de conclusiones o propuestas en torno a los mismos y el fomento del conocimiento, intercambio de experiencias, y convivencia social entre quienes asumen responsabilidades relacionadas con la Hostelería y compartan la inquietud por el estudio de sus problemas científicos y técnicos y el avance de los conocimientos e innovaciones referentes a la misma.”
En la actualidad tenemos doscientos socios numerarios, cincuenta socios colaboradores (empresas del sector interesadas en el ámbito de la actividad correspondiente) y tres socios de honor. Es un masa social relativamente pequeña comparada con el volumen de actividad que desarrolla la propia Asociación y su capacidad de convocatoria.

Lleva usted cerca de 9 años al frente de la asociación. ¿En qué ha cambiado el sector en todo estos años?
Es muy alentador escuchar a los profesionales del sector que reconocen que, gracias a las actividades de la AEHH, hemos conocido, en muy poco tiempo, nuevos sistemas de gestión, innovaciones tecnológicas importantísimas en el desarrollo de procesos, y en general, una alta profesionalización en el ámbito de nuestra responsabilidad (Nutrición, Alimentación, Limpieza, Lavandería Industrial, Ropa y Vestuario, Gestión de Residuos, Liderazgo, etc. etc.). Hay que tener en cuenta que, además de nuestro Congreso anual, cada año realizamos un viaje de estudios basado fundamentalmente en visitar instalaciones de otros países tanto en América como en Europa, lo que nos ha dado una perspectiva magnifica de nuestra situación con relación a los países más avanzados del mundo en nuestro entorno profesional.

¿En qué punto se encuentra España en la gestión de la hostelería hospitalaria en relación a su entorno, la Unión Europea?
Lamentablemente, si hablamos de gestión y de innovación tecnológica, estamos muy por detrás de los países más avanzados de la UE, nos referimos a Francia, Alemania, Países Bajos, Bélgica, Italia, países escandinavos, e Inglaterra. Otra cosa es hablar de producto acabado, yo creo que lo que he visto comer a los pacientes por Europa o EEUU, no se lo comerían nuestros pacientes en España.
Otro tema es que, sin ninguna duda, nuestros profesionales están a la altura de los mejores aunque no gozan del apoyo que nuestros servicios tienen en estos países. Las gerencias hospitalarias, los políticos, no han dado el apoyo requerido a los Servicios Hosteleros que, a la postre, son los que pueden valorar los enfermos, los pacientes, (me niego a llamarles clientes). La calidad percibida es muy importante en la recuperación del paciente hospitalizado y el apoyo presupuestario e institucional ha sido casi nulo durante muchísimos años. Parece que, en la última década ha cambiado la sensibilidad hacia nuestro sector.

¿Queda mucho por hacer en este campo?
Por supuesto. Algunos hospitales han apostado por invertir en los Servicios de Hostelería con magníficos resultados, pero desde dentro, desde la propia gestión directa y pública, cambiando procedimientos, controlando los procesos desde presupuestos previamente pactados entre las direcciones hospitalarias y sus profesionales. Galicia y Euskadi, entre otros, han apostado por estas fórmulas.
Otros en cambio, generalmente por falta de recursos económicos debido a una mala gestión hospitalaria, han optado por privatizar nuestros servicios a cambio de contratos leoninos que mantienen a las instituciones socio sanitarias cautivas durante un montón de años. El resultado, en este caso, deja mucho que desear, y me remito a los conflictos de tantos y tantos casos. Es lamentable comprobar cómo empresas adjudicatarias de nuestros servicios tienen que buscar profesionales en la Sanidad Pública, y como se comprometen a mantener contratos cuya viabilidad es incompatible con la calidad porque nadie regala duros a pesetas, y generalmente se paga en la calidad final del producto. Esto lo detecta el paciente y lo denuncia, pero en este país nunca pasa nada, las responsabilidades políticas se diluyen como azucarillos, nadie dimite por nada, no se aporta un solo dato que sea fidedigno de los resultados de estas operaciones, y al final lo pagan siempre los mismos, los profesionales del sector y sobretodo los pacientes.

Del 30 de septiembre al 2 de octubre se celebró en Valladolid el XVII Congreso de Hostelería Hospitalaria. ¿Cómo se desarrolló el congreso?
Nosotros, hacemos una encuesta después de cada Congreso y tengo que decir con verdadera satisfacción que nuestros socios y demás asistentes no socios, y empresas patrocinadoras, sean colaboradoras o no, están muy satisfechos tanto del contenido técnico-científico del Congreso como de su programa lúdico-social. En la Convocatoria de Valladolid contamos con 390 asistentes, 28 empresas expositoras, y varios invitados-becarios. Estamos pasando años muy críticos en el sector de los Congresos por la recesión económica pero tenemos encima pero hay que reconocer no sin cierto orgullo, que nuestro Congreso, pese a sufrir una notable disminución en sus asistentes, sigue ahí, con una asistencia que viene superando nuestras mejores expectativas. El diseño del Congreso se mantiene porque lo que funciona bien es mejor no tocarlo.

¿Qué aspectos destacaría del congreso? ¿A qué conclusiones llegaron?
Este año hemos tenido el placer de contar con una numerosa Delegación de Perú país junto a Brasil pionero en Sudamérica en otorgar a la Hostelería Hospitalaria la importancia que realmente tiene. Otros años hemos contado con la presencia de australianos, además de otro muchos países de europa y EEUU. La Asociación Portuguesa siempre está presente en nuestro congreso, todo ello dentro del entorno de la HCI Internacional, Federación a la cual pertenecemos y que hemos tenido el honor de presidir durante tres años.
Nuestra actividad es muldisciplinar y nuestra responsabilidad y toma de decisiones afecta a muchísimas personas en el ámbito hospitalario, por eso consideramos fundamental incluir en el programa temas relacionados con el liderazgo en su más amplia expresión. Este año hemos tratado la gestión del tiempo y la responsabilidad de hacer presentaciones con éxito, con REDES Formación y Mario Mosquera Verea, Jefe de Estudios de la Escuela Galega de Administración Sanitaria respectivamente.
Algo tan importante como la nueva normativa de etiquetado de alimentos no podía olvidarse en esta convocatoria. La ponencia corrió a cargo de Juan Carlos Villalón Blanco, Jefe de Servicio de Seguridad Alimentaria de la Dirección General de Salud Pública de la Junta de Castilla y León.
Tuvimos el placer de escuchar a una de las profesionales más importantes del país en el ámbito de la nutrición clínica y dietética, la doctora Carmen Gómez Candela, Jefe de Servicio del Hospital La Paz de Madrid.
Marco Generosi, Jefe de Proyectos de Metalprogetti, nos habló de las nuevas tecnologías en distribución de ropa. Hay que recordar que Italia es uno de los países del mundo más importantes en este tipo de tecnologías basadas en la robotización.
José Luis Temes, ex Director General del INSALUD, y profesional de dilatada carrera dentro de la Dirección y Gerencia Hospitalaria nos dio su visión experta sobre los nuevos sistemas de gestión en el Sistema Nacional de Salud y su futuro a corto, medio y largo plazo.
Obviamente, el contenido de las ponencias y la categoría de los ponentes garantizaban de antemano el éxito del programa.
Apartado especial merecen las comunicaciones libres donde los profesionales que lo solicitan comparten con el auditorio sus propias experiencias a lo largo de diez minutos cada una. Son mas quince las comunicaciones que año tras año se vienen presentando con gran éxito de asistencia a las mismas.
Las conclusiones básicas son las siguientes: Hay que seguir trabajando para profesionalizar el sector. Cuando se gestionan equipos de personas tan grandes el jefe debe convertirse en un líder capaz de formar y trabajar por objetivos en equipos eficientes capaces de dar respuestas a las necesidades que la sociedad y los pacientes nos plantean.
Hay que disminuir los códigos de dietas existentes en la actualidad, esto favorecería la gestión y aumentaría de eficiencia del servicio de nutrición. En la actualidad, la estancia media hospitalaria ha disminuido a unos niveles que hacen que sea mucho más importante que el paciente coma bien a que una dieta más bien restrictiva disminuya su apetencia o satisfacción. Todo ello dentro de los límites adecuados a su salud.
Los procesos de externalización versus privatización de servicios públicos no están mejorando los resultados de la gestión pública, lo que genera una evidente insatisfacción tanto en los pacientes como en los profesionales del sector público.
Los nuevos sistemas de gestión están convirtiendo a los profesionales de ejecutivos en el ámbito de sus respectivas responsabilidades en auditores de calidad de las empresas concesionarias de los mismos, por lo que hay que formarse en el entorno de las auditorias.
La sostenibilidad del Sistema tal y como está concebido en la actualidad es inviable por no haber tomado las medidas necesarias en las épocas de bonanza. La solución en el momento actual se encuentra a debate.
Es fundamental convencer a los gerentes hospitalarios que invertir en los servicios de confort es rentable para el sistema ya que, también es ahí, donde compite la Sanidad Pública y la Privada, y no se trata de enfrentar a una contra otra, se trata de mejorar el sistema para todos.

La alimentación es un aspecto fundamental en entornos socio sanitarios, ya sean hospitales o geriátricos. ¿Qué recomendaciones da la asociación?
Ya he comentado con anterioridad que la alimentación forma parte de lo que llamamos calidad percibida, y es un factor fundamental en la valoración global que hace el paciente de la asistencia que se le presta.
El ámbito hospitalario, precisamente por serlo, debe enfocarse con más énfasis en desarrollar sistemas e implantar tecnologías que garanticen unos índices de seguridad alimentaria superiores a los que tenemos en la actualidad, por lo tanto necesitamos mayor implicación de las Gerencias en el ámbito hostelero. Los médicos son imprescindibles pero todos los demás somos necesarios. Además, si la alimentación, por mandato legal, forma parte de la historia clínica del paciente, ¿Por qué no se le da a la misma la importancia que debe tener en el Plan Estratégico del Hospital?. No se puede dejar, como ocurrió en el pasado, que las instalaciones lleguen a un estado de obsolescencia que obligue a buscar financiación externa, cuando se ha demostrado que con un adecuada planificación se puede innovar con medios propios, con unos periodos de amortización muy cortos. La implantación de un sistema de producción en Línea Fría puede generar un mayor coste que otros sistemas pero se amortiza rápidamente si se hacen las cosas con formación, información y desarrollo. Esta es la mayor recomendación de nuestra Asociación, es necesario otorgar a los servicios de alimentación y nutrición la importancia que realmente tienen. Lamentablemente, para muchas personas en las instituciones socio-sanitarias, los momentos de las ingestas son los más amables del día y es nuestra obligación responder a esas expectativas. Diariamente comprobamos que unan huelga médica no genera la alarma social que genera un problema en la limpieza del hospital o en mala alimentación del mismo, si esto es así reconozcamos de una vez a nivel institucional y presupuestario la importancia de los servicios de confort hospitalario.

¿Existen diferencias en la gestión de la hostelería dependiendo de si es un centro privado o público?
Es evidente que sí. Alguien se ha inventado ese cuento de “rentabilizar” determinados servicios sin aportar un solo dato que justifique la privatización de los mismos, es más, sin aportar un solo dato que demuestre una mejor gestión. Y no es problema de las empresas concesionarias, es problema de los expediente de adjudicación donde el valor “precio” se evalúa sobre todo lo demás, y cuando se adjudica un contrato nos damos cuenta de que, a los precios adjudicados, mantener las ratios de calidad anteriores es sencillamente imposible. La preguntas son las siguientes: ¿Quiénes y con qué intereses se elaboran los pliegos de condiciones? Y ¿Porqué las empresas licitan a unos precios que saben que son incompatibles con las exigencias del “guión”?....... las respuestas siguen siendo una incógnita. Yo tengo mi propia conclusión que no voy a dar por ser “políticamente” incorrecta.
En cuanto a los centros privados, no soy yo la persona más adecuada para contestar a su pregunta pero desde un punto de vista económico, si comprar más barato supone “ganar” más dinero, la respuesta es clara.

¿Cuáles son los estándares en alimentación y seguridad alimentaria en entornos sociosanitarios?
Sin ninguna duda, muy altos. La normativa vigente y la legislación que se ha de desarrollar en función de las guías europeas en la materia, garantizan el cumplimiento de una serie de procedimientos y la implantación de una serie de procesos encaminados a convertir la seguridad alimentaria en el factor más importante de las Unidades de Nutrición y Alimentación de las instituciones.


Asociación Española de Hostelería Hospitalaria
www.hosteleriahospitalaria.org

 

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