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La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) y Solidaridad Intergeneracional han hecho un llamamiento para impulsar la cooperación entre generaciones como eje clave de las políticas públicas, coincidiendo con el Día Europeo de la Solidaridad y la Cooperación entre Generaciones, que se celebra el 29 de abril.
Ambas entidades subrayan que la solidaridad intergeneracional es fundamental para garantizar la cohesión social, especialmente en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de la longevidad.
Las organizaciones destacan que fomentar una cultura intergeneracional real es esencial para fortalecer los sistemas de bienestar y promover una sociedad más inclusiva. En este sentido, abogan por políticas que integren a todas las edades y superen enfoques basados exclusivamente en criterios de edad.
El presidente de la PMP, Jesús Norberto Fernández, ha señalado la necesidad de avanzar hacia políticas públicas con perspectiva intergeneracional, capaces de combatir el edadismo, fomentar el respeto mutuo y garantizar la participación social en igualdad de oportunidades.
Por su parte, Solidaridad Intergeneracional defiende una visión moderna de la vejez, entendida como una etapa activa dentro de un proceso continuo de aprendizaje y contribución social.
Ambas entidades advierten de que el edadismo sigue siendo una barrera relevante que limita la participación de las personas mayores y restringe sus oportunidades. En este contexto, insisten en que la edad no debe ser un factor de exclusión en una sociedad que aspira a ser más justa y longeva.
Además, reivindican una visión integradora del ciclo vital en la que todas las generaciones se complementan, colaboran y se enriquecen mutuamente, frente a discursos que fomentan la confrontación generacional.
Las organizaciones reclaman la creación de espacios intergeneracionales —tanto físicos como digitales— que faciliten la convivencia, el aprendizaje compartido y la participación activa de todas las edades.
También alertan sobre los retos específicos del medio rural, donde la falta de servicios, transporte y conectividad limita las oportunidades de interacción entre generaciones y afecta a la cohesión territorial.
Entre las principales barreras a superar, destacan:
La PMP y Solidaridad Intergeneracional concluyen que la cooperación entre generaciones debe formar parte del “ADN social” y no ser una opción secundaria. Ambas entidades instan a desarrollar políticas que integren todo el ciclo de vida, fomenten la participación sin etiquetas de edad y garanticen entornos accesibles, conectados y habitables.
“Vivir más y vivir mejor es una aspiración legítima, y construir una sociedad que lo haga posible para todas las generaciones es una responsabilidad colectiva”, destacan.