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Cada 21 de septiembre, el Día Mundial del Alzhéimer recuerda el impacto personal, familiar, sanitario y social de una enfermedad que constituye la forma más frecuente de demencia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) cifra en alrededor de 57 millones el número de personas que padecen patologías relacionadas con demencias y cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos. El alzhéimer está detrás de entre el 60% y el 70% de ellos.
En Euskadi, la Asociación de Familiares y Enfermos de Alzhéimer y otras Demencias informa de la existencia de unas 43.000 personas, la mitad de ellas en Bizkaia, diagnosticadas con estas enfermedades cuyo riesgo podría prevenirse o retrasarse en el 45% de los casos actuando sobre factores modificables a lo largo de la vida, según la OMS.
IMQ, en la apuesta por la prevención que impulsa en diversos ámbitos de la salud a través de su proyecto ‘Lo primero, prevenir’, ha querido también poner el foco en esta enfermedad sumándose a la campaña mundial por la detección precoz del deterioro cognitivo que impulsa la startup AcceXible.
Desde el 17 de septiembre y hasta el 18 de octubre, IMQ ofrecerá a todos sus clientes la posibilidad de realizarse un test diagnóstico online que, combinando el análisis de la voz y del lenguaje, proporciona con una fiabilidad superior al 90%, información sobre el riesgo de padecer deterioro cognitivo. El test se basa en un modelo de análisis desarrollado por AcceXible a partir de diversos ensayos clínicos y que cuenta con la garantía del marcado CE de producto sanitario.
Aunque existen factores no prevenibles que influyen en la aparición de las demencias, como la herencia genética (en determinados casos), el sexo (las mujeres parecen ser más propensas que los varones) y, sobre todo, la edad (a mayor edad, mayor riesgo), IMQ recuerda que el alzhéimer no es una consecuencia natural del envejecimiento, sino una enfermedad.
De ahí que esta aseguradora de salud destaque la importancia de actuar sobre factores prevenibles con impacto acreditado en el riesgo de padecer demencias, como el sobrepeso, la hipertensión arterial, las cifras elevadas de glucemia o de colesterol, los accidentes cerebrovasculares, el tabaco y los traumatismos cerebrales, entre otros.
Recomienda a este respecto llevar una alimentación saludable, incrementando el consumo de alimentos que contengan ácidos grasos monoinsaturados, “buenos” (nueces, cacahuetes, almendras, pistachos, aguacates, canela, o aceitunas), poliinsaturados (omega 3 y alimentos de hojas verdes) y otros nutrientes como la vitamina E o vitamina B9. Al mismo tiempo, debe reducirse el consumo de carnes rojas, alimentos refinados, mantequillas y grasas derivadas de lácteos, aunque se ha de mantener un adecuado aporte de proteínas de alto valor biológico y fibra alimentaria.
Además de una correcta nutrición, IMQ añade la importancia de la práctica de ejercicio físico. Entrenar la movilidad evita un gran porcentaje de caídas y aumenta la agilidad, previniendo que se atrofien los músculos y las articulaciones. Diversos estudios demuestran, además, una relación directa entre el ejercicio físico y la mejora del rendimiento cognitivo. Se pueden, igualmente, entrenar las funciones cerebrales y la memoria mediante el aprendizaje de idiomas, la lectura frecuente, una vida social activa y juegos intelectuales como el ajedrez o los crucigramas.
La detección precoz facilita actuar sobre algunos factores de riesgo modificables, ralentizando la progresión de la patología. Además, permite una planificación anticipada de la atención en las fases iniciales, lo que posibilita que las personas enfermas participen en el proceso de toma de decisiones para su atención posterior. También reduce la probabilidad de que las personas cuidadoras tengan que tomar decisiones difíciles en momentos más complicados cuando la enfermedad haya avanzado.
En lo relativo al diagnóstico precoz, están, por otro lado, desarrollándose actualmente pruebas diagnósticas basadas en análisis moleculares y genéticos que auguran una nueva etapa en este campo, aunque todavía no se han integrado en la práctica clínica de manera generalizada.