21 de septiembre, 2026
< Volver

Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, Oticon pone el foco en la relación entre salud auditiva y salud cerebral. La evidencia científica identifica la pérdida auditiva no tratada como uno de los factores de riesgo modificables asociados a la demencia.

Coincidiendo con el Día Mundial del Alzheimer, Oticon, compañía especializada en el desarrollo de audífonos, pone el foco en una conexión que está ganando relevancia en la comunidad científica: la relación entre pérdida auditiva y salud cerebral.

Bajo su filosofía BrainHearing™ —según la cual oímos con los oídos, pero escuchamos con el cerebro—, la compañía recuerda que la audición no se limita a percibir sonidos, sino que también implica que el cerebro procese e interprete la información sonora del entorno.

La evidencia científica respalda esta perspectiva. La Comisión Lancet sobre prevención, intervención y cuidado de la demencia sitúa la pérdida auditiva entre los factores de riesgo modificables asociados a la demencia desde la mediana edad.

Esta asociación no implica causalidad. La pérdida auditiva no significa que una persona vaya a desarrollar Alzheimer, sino que forma parte de un conjunto de factores que, combinados, podrían influir en el envejecimiento cerebral. Con motivo de esta fecha, la cuestión es conocer qué dice actualmente la ciencia sobre esta relación.

El papel de la tecnología auditiva

La evidencia disponible apunta a que las soluciones auditivas pueden contribuir a mantener la comunicación, la participación social y la calidad de vida. Además, en personas con mayor riesgo cognitivo, algunos estudios han analizado su posible influencia sobre la velocidad del declive cognitivo.

En este ámbito, Oticon aplica inteligencia artificial al procesamiento del sonido. Sus dispositivos incorporan redes neuronales profundas entrenadas con millones de escenas sonoras reales, capaces de distinguir e interpretar diferentes elementos de un entorno acústico, como voces, señales de alerta y sonidos ambientales.

Este procesamiento busca aproximarse a la forma en que un cerebro con una audición correcta interpreta el entorno, en lugar de aplicar únicamente reglas fijas de amplificación. En vez de aislar exclusivamente la voz y atenuar el resto de sonidos, el sistema preserva la escena sonora completa y permite que el cerebro determine a qué elementos prestar atención en cada momento, con el objetivo de reducir el esfuerzo de escucha. «Durante años, hemos hablado de la pérdida auditiva casi exclusivamente en términos de volumen: oír más o menos. La ciencia plantea ahora otra pregunta: qué le pedimos al cerebro cuando deja de recibir toda la información sonora de su entorno. Es un terreno en el que audiología y neurociencia empiezan a encontrarse, y en el que todavía queda mucho por investigar, pero al que debemos prestar atención». Sergio Álvarez, audiólogo y Manager de Formación de Oticon en España.

¿Qué relación existe entre pérdida auditiva y demencia?

Un estudio de referencia siguió durante casi doce años a más de 600 personas sin demencia y observó que, a mayor pérdida auditiva inicial, mayor era el riesgo de desarrollar demencia, con un patrón denominado dosis-respuesta.

Estudios posteriores también han analizado esta relación y han observado asociaciones entre el grado de pérdida auditiva y el riesgo de demencia, aunque la magnitud de la asociación varía entre investigaciones.

Los investigadores manejan varias hipótesis para explicar esta conexión. Una de ellas es el esfuerzo de escucha: cuando el oído deja de transmitir con claridad la escena sonora, el cerebro puede tener que dedicar más recursos a interpretar aquello que no percibe correctamente.

Otra hipótesis apunta al aislamiento social que pueden provocar las dificultades para seguir conversaciones, especialmente en ambientes con ruido o cuando participan varias personas. También se ha planteado que una menor estimulación sensorial podría desempeñar algún papel y que la pérdida auditiva y determinados procesos neurodegenerativos podrían compartir factores de riesgo.

Estas hipótesis no establecen por sí mismas una relación causal entre pérdida auditiva y Alzheimer. La investigación continúa estudiando los mecanismos que podrían explicar la asociación observada.

La detección temprana, un factor relevante

La salud auditiva forma parte de los factores relacionados con un envejecimiento saludable, junto con aspectos como la actividad física, el control de la hipertensión y el mantenimiento de las relaciones sociales.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.500 millones de personas en todo el mundo conviven con algún grado de pérdida auditiva. Una parte importante de estos casos permanece sin diagnosticar durante años debido a que la pérdida puede aparecer de forma progresiva.

Entre las señales que pueden indicar una posible pérdida de audición se encuentran pedir con frecuencia que se repitan las frases, aumentar el volumen de la televisión por encima de lo habitual o evitar conversaciones en grupo debido a la dificultad para seguirlas.

Ante estas situaciones, los expertos recomiendan consultar con un profesional de la audición para valorar la capacidad auditiva y determinar si existe algún grado de pérdida.

La audición, dentro de la conversación sobre envejecimiento cerebral

Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, desde Oticon subrayan que la salud auditiva forma parte de una conversación más amplia sobre el envejecimiento del cerebro.

La evidencia disponible no permite afirmar que tratar la pérdida auditiva prevenga por sí solo la enfermedad de Alzheimer, pero sí respalda la importancia de detectar y abordar los problemas de audición para favorecer la comunicación, la participación social y la calidad de vida.

Por ello, la compañía anima a no normalizar la pérdida auditiva como una consecuencia inevitable de la edad y a consultar ante las primeras señales de dificultad para oír.

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas o videos vistos). Puedes obtener más información y configurar sus preferencias.

Configurar cookies

Por favor, activa las que quieras aceptar y desactiva de las siguientes las que quieras rechazar. Puedes activar/desactivar todas a la vez clicando en Aceptar/Rechazar todas las cookies.

Aceptar/rechazar todas
Cookies Analíticas

Cookies que guardan información no personal para registrar información estadística sobre las visitas realizadas a la web.

Cookies de Marketing

Cookies necesarias para determinadas acciones de marketing, incluyendo visualización de vídeos provenientes de plataformas como Youtube, Vimeo, etc. y publicidad de terceros.

Cookies de Redes Sociales

Cookies relacionadas con mostrar información provenientes de redes sociales o para compartir contenidos de la web en redes sociales.