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Cada verano, miles de familias afrontan el mismo dilema: disfrutar de unos días de descanso sin dejar de preocuparse por el bienestar de sus padres mayores. En un contexto en el que la mayoría de las personas mayores desea seguir viviendo de forma independiente, las soluciones de teleasistencia se consolidan como una herramienta para conciliar tranquilidad, autonomía y desconexión.
El verano suele ser sinónimo de vacaciones, viajes y descanso. Sin embargo, para quienes tienen a su cargo el cuidado de familiares mayores, esta época del año también despierta incertidumbre. La distancia hace surgir preguntas habituales: ¿estará todo bien?, ¿quién podrá ayudarles si ocurre una emergencia?, ¿cómo reaccionar rápidamente desde otra ciudad o incluso otro país?
Esta situación es cada vez más frecuente debido a la movilidad de las familias y al envejecimiento de la población. Según datos del IMSERSO, más del 96 % de las personas mayores de 65 años en España vive en su propio domicilio y la mayoría manifiesta su deseo de permanecer en él el mayor tiempo posible.
El perfil de las personas mayores también ha evolucionado. Hoy en día, muchas mantienen una vida activa, independiente y socialmente participativa, lo que ha transformado la forma en la que las familias entienden el cuidado.
Desde Durcal Teleasistencia explican que la principal necesidad ya no es ejercer un control constante, sino disponer de herramientas que permitan reaccionar con rapidez cuando realmente sea necesario. "Cada vez vemos más familias que quieren disfrutar de sus vacaciones sin sentir que están desatendiendo a sus padres. La preocupación no nace necesariamente porque exista una situación de dependencia, sino porque la distancia genera incertidumbre", señalan desde la compañía.
Los expertos destacan que las llamadas continuas o la supervisión permanente están dejando paso a un modelo basado en la prevención, la conexión y la capacidad de respuesta, respetando siempre la autonomía de las personas mayores.
Ante este escenario, cada vez más hogares recurren a soluciones de teleasistencia que permiten mantener el contacto con los familiares sin necesidad de una vigilancia constante.
Herramientas como las desarrolladas por Durcal incorporan funcionalidades como la detección de caídas, el botón SOS, el seguimiento de constantes vitales o la conexión permanente con una central de emergencias disponible las 24 horas. Estas prestaciones permiten a las familias contar con un apoyo adicional mientras disfrutan de sus desplazamientos estivales.
Actualmente, la compañía acompaña a más de 11.000 personas en España y presta servicio a más de 16.000 familias, muchas de las cuales utilizan estas soluciones para combinar la independencia de sus seres queridos con una mayor tranquilidad.
Los especialistas insisten en que la tecnología no pretende sustituir el acompañamiento familiar, sino convertirse en un complemento que facilite la autonomía de las personas mayores y aporte seguridad cuando la distancia impide una atención inmediata.
"Cada vez más familias entienden que cuidar también significa confiar, respetar la independencia de los mayores y contar con herramientas que permitan reaccionar cuando realmente hace falta", destacan desde Durcal.
En este contexto, las vacaciones vuelven a poner sobre la mesa un reto compartido por miles de familias: encontrar el equilibrio entre el descanso y la responsabilidad. Una necesidad para la que la tecnología, y especialmente la teleasistencia, se está consolidando como una aliada cada vez más importante.