Empresas Premium
Más de 4,3 millones de personas con discapacidad viven en España y muchas siguen encontrando obstáculos en playas, piscinas, parques y espacios públicos. Stannah España recuerda que mejorar la accesibilidad exterior es clave para garantizar la movilidad, la autonomía y la inclusión, especialmente durante los meses de verano.
Con la llegada del verano y el aumento de visitas a playas, piscinas, parques y otros espacios al aire libre, la accesibilidad vuelve a situarse en el centro del debate social. En España, más de 4,3 millones de personas viven con algún tipo de discapacidad, según el INE, y muchas de ellas continúan encontrándose obstáculos en espacios exteriores, tanto públicos como privados.
“Aunque nuestro país cuenta con una normativa consolidada en materia de accesibilidad universal, todavía existen importantes carencias en calles, plazas, jardines, playas o instalaciones recreativas que dificultan el tránsito y el disfrute seguro de las personas con movilidad reducida”, señala Jordi Gracia, director general de Stannah España.
Según el CIS, julio y agosto son los meses preferidos por los españoles para disfrutar de sus vacaciones, y el 51,5% apuesta por el turismo de sol y playa. Sin embargo, no todas las playas están preparadas para garantizar una experiencia accesible e inclusiva.
Ante esta situación, Stannah España, líder mundial en movilidad, hace hincapié en la importancia de diseñar entornos exteriores accesibles que permitan la autonomía y seguridad de todas las personas. Entre las principales medidas, la compañía ha identificado las siguientes:
Más allá de los espacios públicos, los patios, terrazas o accesos privados siguen suponiendo un reto para miles de personas. Adaptar estos espacios no solo mejora la calidad de vida y la autonomía, sino que además incrementa el valor de los inmuebles.
“Adaptar la vivienda aumenta su valor de mercado, ya que solamente el 1% de los hogares españoles cumple actualmente con los criterios de accesibilidad universal”, explica el director de la compañía en España.
Avanzar hacia una accesibilidad real requiere la implicación conjunta de administraciones, empresas y ciudadanía. “El derecho a la accesibilidad y a la plena participación en la vida social y cultural es una de las premisas establecidas por la ONU. Esto nos obliga a seguir colaborando para construir espacios turísticos y urbanos inclusivos, eliminando todas aquellas barreras arquitectónicas que limiten el uso y disfrute de las instalaciones”, concluye Gracia.