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La Comunidad de Madrid ha iniciado hoy el Plan 40-40, el proyecto residencial más ambicioso de la historia de la región, que contempla la apertura de 40 nuevas residencias y 40 centros de día para personas mayores en situación de dependencia o con hijos con discapacidad.
El Gobierno regional ha publicado los pliegos de la primera residencia y centro de día, que se construirá en el barrio de Las Rosas, en el distrito de San Blas-Canillejas, en una parcela cedida por el Ayuntamiento de Madrid. La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado el terreno y ha detallado que las entidades interesadas tienen un plazo de dos meses para presentar sus ofertas, y que la obra deberá completarse en un máximo de dos años, de manera que el centro estará operativo en el verano de 2028.
El centro se organizará en unidades de convivencia reducidas, de máximo 25 personas, que reproducirán un ambiente cálido y hogareño, con zonas comunes, cocina, comedor, sala de estar, conexión a internet y espacios exteriores propios. Cada residente contará con un plan personal de atención, un profesional de referencia, y servicios diseñados para favorecer su confort, bienestar y autonomía.
A nivel arquitectónico, la residencia dispondrá de 150 plazas residenciales (con al menos el 50% de habitaciones individuales), 50 plazas de centro de día y 60 plazas de aparcamiento, con jardines, zonas de paseo y sistemas avanzados de domótica, control de movimiento y prevención de caídas.
Se priorizarán las propuestas que incluyan equipos de telemedicina, grúas de techo, sistemas interactivos de rehabilitación cognitiva y salas de estimulación sensorial snoezelen, además de fisioterapia y atención psicológica individual y grupal. También se valorará la coordinación sociosanitaria con hospitales públicos y Unidades de Atención a Residencias, así como programas para prevenir la soledad no deseada.
El Plan 40-40 destina el 40% de las plazas a la red pública, mientras que el 60% restante se podrá acceder mediante la prestación económica conocida como cheque servicio, facilitando así la autonomía y la elección de las personas mayores.
Con esta iniciativa, la Comunidad de Madrid busca modernizar la atención a la dependencia y ofrecer residencias y centros de día de última generación, integrando confort, innovación tecnológica y cuidado personalizado.