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La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) reclama, con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, un nuevo modelo social de cuidados que sitúe la longevidad como una oportunidad y no únicamente como un fenómeno asociado a la dependencia.
Para la organización, este modelo debe favorecer un envejecimiento digno que permita a las personas mayores seguir participando, tomando decisiones y ejerciendo plenamente sus derechos. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la esperanza de vida en España supera ya los 84 años, una evolución que plantea nuevos retos para la sociedad.
“Envejecer no puede suponer una pérdida ni de derechos, ni de autonomía ni de oportunidades”, señala CEOMA, que apuesta por una sociedad más inclusiva y diversa.
CEOMA considera necesario alejarse de los estereotipos asociados a la vejez y reconocer la diversidad existente entre las personas mayores. “No existe una única manera de envejecer; y las necesidades, capacidades, preferencias y proyectos vitales de cada persona deben ser respetados”, explica José Luis Fernández Santillana, presidente de CEOMA.
En este sentido, la organización defiende un nuevo modelo de cuidados que permita a cada persona decidir cómo y dónde quiere recibir los apoyos que pueda necesitar.
Para acompañar este cambio, CEOMA reclama también un incremento de la financiación mediante un plan plurianual que permita aumentar progresivamente los recursos destinados a la dependencia hasta alcanzar el 1,6% del PIB en los próximos años.
La confederación considera que las personas mayores y las organizaciones que las representan deben participar en la elaboración de las políticas que les afectan y no limitarse a ser consultadas una vez que las medidas ya están adoptadas.
Por ello, CEOMA pide a las administraciones que incorporen el impacto sobre las personas mayores en el diseño de las nuevas políticas y que su voz sea escuchada antes de tomar decisiones.
La organización también sitúa la lucha contra el edadismo entre los retos pendientes. A su juicio, la edad no debería utilizarse como una etiqueta para determinar qué puede o no puede hacer una persona.
CEOMA defiende que el aumento de la longevidad debe ir acompañado de salud, autonomía, seguridad y pleno ejercicio de los derechos. Para ello, considera necesario garantizar una adecuada protección social y unas pensiones suficientes, así como facilitar la continuidad voluntaria de la vida laboral sin recortes en la pensión.
“La longevidad no es un problema que tengamos que resolver sino una conquista que debemos saber gestionar”, afirma Fernández Santillana.
El objetivo, concluye la organización, no debe ser únicamente añadir años de vida, sino “vida, autonomía y oportunidades a esos años”.