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Durcal destaca el cambio en el perfil de las personas mayores y la necesidad de conciliar su papel como apoyo familiar con el mantenimiento de su autonomía.
Cada verano, miles de familias españolas recurren a los abuelos para facilitar la conciliación durante las vacaciones escolares. Según datos de Aldeas Infantiles SOS, el 85% de los abuelos españoles participa en algún momento en el cuidado de sus nietos, mientras que el 46,7% lo hace de forma habitual cuando los padres trabajan. Además, dedican una media de 16 horas semanales a estas tareas.
Sin embargo, este papel de apoyo familiar convive con una transformación en la forma de entender el envejecimiento. Los abuelos actuales son, cada vez más, personas activas, independientes y con sus propios proyectos personales, que viajan, practican deporte, participan en actividades culturales y utilizan la tecnología en su vida cotidiana.
Este cambio plantea un nuevo reto para las familias: contar con el apoyo de las personas mayores sin limitar su autonomía. Cuidar de los nietos y mantener una vida activa se presentan así como realidades compatibles.
“Durante mucho tiempo hemos asociado el envejecimiento a la dependencia, pero la realidad está cambiando. Hoy las familias quieren que sus padres sigan viviendo como desean durante el mayor tiempo posible, manteniendo su independencia y sus rutinas”, explica Guillem Viladomat, fundador de Durcal Teleasistencia.
Esta evolución también está modificando las necesidades relacionadas con los cuidados. Cada vez más familias buscan soluciones que permitan acompañar a sus familiares mayores sin necesidad de supervisarlos constantemente, favoreciendo que puedan continuar con sus rutinas y actividades.
En este contexto se sitúa Durcal, plataforma española especializada en envejecimiento activo y cuidado conectado. Su propuesta combina una aplicación móvil con un reloj inteligente que incorpora teleasistencia 24 horas, detección automática de caídas, geolocalización y funciones de monitorización del bienestar.
Según datos de la compañía, actualmente más de 11.000 personas utilizan su reloj inteligente y más de 16.000 familias cuentan con su tecnología. Durcal gestiona además alrededor de 300 emergencias cada mes, una actividad que, según la empresa, permite conocer de primera mano la evolución de las necesidades de las personas mayores y sus cuidadores.
“Ya no buscan únicamente una solución cuando aparece la dependencia. Quieren que sus padres sigan viviendo con libertad, manteniendo sus rutinas y disfrutando de una vida activa durante el mayor tiempo posible”, señala Viladomat.
El aumento de la esperanza de vida y el progresivo envejecimiento de la población están impulsando un cambio de paradigma en torno a los cuidados. El objetivo pasa cada vez más por prevenir, acompañar y favorecer la autonomía, en lugar de intervenir únicamente cuando aparece una situación de dependencia.
En este escenario, la tecnología puede desempeñar un papel de apoyo para que las personas mayores continúen desarrollando sus actividades con mayor seguridad, al tiempo que sus familiares disponen de herramientas para mantenerse conectados.
Los nuevos abuelos mantienen así un papel relevante dentro de la organización familiar, pero también reivindican su propio tiempo y sus intereses. Viajar, hacer deporte, quedar con amigos o desarrollar nuevas aficiones forman parte de una etapa vital que ya no se asocia necesariamente con la pérdida de independencia.