La Federación denuncia que los actuales Importes Máximos de Financiación (IMF) establecidos por la normativa dejan fuera de cobertura determinados productos personalizados cuyo coste supera los límites fijados, incluso cuando estos dispositivos son imprescindibles para el tratamiento y la mejora de la calidad de vida de los pacientes.
Los pacientes con necesidades complejas, los más perjudicados
FEDOP recuerda que la ortopedia es una prestación sanitaria altamente especializada en la que el papel del profesional ortopédico resulta fundamental para diseñar, fabricar y adaptar productos personalizados a cada paciente.
Esta situación afecta especialmente a personas con necesidades complejas, como niños con escoliosis, pacientes con parálisis cerebral, personas con amputaciones, usuarios que requieren sistemas específicos de posicionamiento o quienes necesitan prendas y dispositivos de compresión elaborados a medida.
Según explica el presidente de FEDOP, Pablo Pérez Aragundi, “los productos ortopédicos a medida representan uno de los ámbitos donde la profesión aporta un mayor valor sanitario. No hablamos únicamente de la fabricación de un producto, sino de un proceso terapéutico completo en el que la adaptación, la evolución y el seguimiento profesional son determinantes para alcanzar los objetivos clínicos”.
Cuando la financiación pública no cubre la necesidad real
La Federación señala que la Orden SCB/45/2019 establece unos límites económicos para la financiación pública de estos productos. Sin embargo, cuando el coste real de fabricación de un dispositivo personalizado supera el importe máximo establecido, el paciente queda excluido de la cobertura, incluso si está dispuesto a asumir la diferencia económica.
Para FEDOP, esta situación es especialmente preocupante porque en muchos casos la fabricación a medida no es una opción, sino una necesidad terapéutica imprescindible para garantizar la eficacia del tratamiento.
Una normativa que no refleja la realidad de los productos personalizados
La organización también denuncia que, mientras los productos fabricados en serie cuentan con mecanismos de revisión periódica de sus importes financiados, no existe un sistema equivalente para actualizar los importes asignados a los productos ortopédicos a medida.
“Los productos personalizados no pueden evaluarse con los mismos criterios que los productos estándar. Su valor incorpora el conocimiento profesional, el tiempo de elaboración, la adaptación individual y los ajustes sucesivos que requiere cada paciente durante el tratamiento”, recuerda Pérez Aragundi.
Según la Federación, esta falta de actualización está generando una creciente brecha entre la financiación reconocida por el Sistema Nacional de Salud y el coste real de prestar un servicio sanitario especializado, comprometiendo tanto la sostenibilidad de las ortopedias como el acceso de los pacientes a la solución clínica más adecuada.
FEDOP pide una reforma urgente
Ante esta situación, FEDOP reclama la apertura de un proceso de revisión normativa que permita compatibilizar la sostenibilidad del sistema público con el derecho de los pacientes a acceder a tratamientos personalizados.
Entre las propuestas planteadas figura la posibilidad de permitir una aportación económica complementaria por parte del usuario cuando exista una indicación clínica justificada y el paciente desee acceder a una solución personalizada que supere los límites actuales de financiación, una fórmula que ya se aplica en determinados productos fabricados en serie.
La Federación insiste en que la ortopedia debe entenderse como una prestación sanitaria especializada orientada a mejorar la autonomía, la recuperación y la calidad de vida de los pacientes, y considera fundamental que las limitaciones administrativas no terminen perjudicando precisamente a quienes más necesitan esta atención.