Empresas Premium
La Asociación Málaga Abraza ha celebrado su primer aniversario con el inicio de una nueva etapa de su programa «Málaga Ciudad Compasiva», centrada en la creación de redes comunitarias de apoyo y acompañamiento a personas con enfermedades avanzadas o en situación de final de vida, así como a sus familias y cuidadores.
El encuentro, celebrado el 29 de octubre en Málaga bajo el lema «Sumar fuerzas. Tejer comunidad. Cuidar juntos», ha reunido a representantes institucionales, entidades sociales, profesionales sociosanitarios, voluntariado y ciudadanía comprometida con el desarrollo de una ciudad más cuidadora.
Durante este primer año, la asociación ha desarrollado 31 actividades de sensibilización y formación, entre ellas encuentros Death Café, talleres de compasión y acompañamiento e iniciativas para promover una nueva perspectiva sobre el final de la vida.
Entre estas acciones destaca «Antes de morir quiero…», desarrollada durante la Semana de la Proximidad promovida por el Ayuntamiento de Málaga, que permitió recoger más de 500 mensajes de ciudadanos sobre aquello que consideran verdaderamente importante en sus vidas.
«Hemos dedicado este primer año a sensibilizar, formar y conectar a personas y entidades, y lo más valioso han sido las relaciones de confianza que hemos empezado a construir. Ahora damos un paso decisivo: ayudar a que esa voluntad de cuidar se convierta en acompañamiento real», ha explicado Isidoro Jurado, presidente de Málaga Abraza.
Asimismo, ha señalado que acompañar a una persona al final de su vida «va más allá de lo sanitario» y constituye una responsabilidad humana y compartida.
El principal avance presentado durante el aniversario ha sido el inicio, en octubre, de la intervención comunitaria de Málaga Ciudad Compasiva en los barrios de San Felipe-La Goleta, El Molinillo y Capuchinos, situados en el Distrito Centro de la ciudad.
Según las estimaciones de la asociación, en este distrito más de 1.250 personas conviven con enfermedades avanzadas y otras 500 necesitan cada año cuidados integrales, que pueden incluir atención sociosanitaria, psicológica, comunitaria o espiritual, para afrontar el final de sus vidas.
El programa busca movilizar los recursos de cuidado existentes en la comunidad, conectando a familiares, amistades, vecinos, voluntarios y entidades para acompañar a las personas afectadas y a sus familias en su entorno cotidiano.
Para desarrollar esta labor, la iniciativa incorpora la figura del promotor comunitario-conector de redes de cuidados, encargado de identificar necesidades de apoyo no sanitario y facilitar la creación y activación de redes de proximidad, en colaboración con los profesionales sanitarios y sociales.
Este modelo pretende complementar los cuidados profesionales, sin sustituirlos, y contribuir a aliviar la carga de las familias. La experiencia tiene carácter piloto y permitirá valorar su posible extensión progresiva a otros barrios de Málaga.
El aniversario ha contado también con la participación de Silvia Librada Flores, experta en cuidados paliativos y desarrollo de comunidades compasivas, que ha contextualizado la experiencia malagueña dentro del movimiento internacional de ciudades y comunidades compasivas.
En España, Málaga Abraza forma parte de las comunidades compasivas promovidas por Fundación Dignia a través de su programa España Cuida, que también cuenta con iniciativas en Fraga (Huesca) y Zaragoza, con los proyectos ECOPAL y bajo el aval académico de la Cátedra Dignia Ecosistema Paliativos de la Universidad de Zaragoza.
Durante el encuentro se han entregado reconocimientos a la Universidad Europea de Andalucía y a Innovation Campus por su compromiso y colaboración con la asociación durante su primer año de actividad, destacando la importancia de las alianzas para construir redes comunitarias de cuidados.
Málaga Abraza cuenta con el impulso de sus socios institucionales, Fundación Dignia y la Hermandad de la Salutación, y desarrolla su actividad en colaboración con las administraciones públicas, los servicios sociosanitarios y el tejido asociativo malagueño.
Con el comienzo de esta intervención comunitaria, la asociación avanza en su objetivo de contribuir a una ciudad en la que el cuidado sea una responsabilidad compartida y las personas puedan sentirse acompañadas en los momentos de mayor vulnerabilidad.
«Porque nadie debería afrontar el final de la vida en soledad. Estar también es cuidar», es el mensaje con el que Málaga Abraza quiere impulsar esta nueva etapa.