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El empleo es el ámbito donde más se identifica esta discriminación, según el II Barómetro de Edadismo de ‘Hablando en Plata’. El estudio también revela que más de la mitad de la población de entre 18 y 55 años desconoce el significado del término.
El edadismo hacia las personas mayores continúa presente en distintos ámbitos de la sociedad. Así lo refleja el II Barómetro de Edadismo de ‘Hablando en Plata’, iniciativa de Antena 3 y La Sexta, que señala el empleo como el entorno donde más se percibe esta discriminación, con un 85,5%. Le siguen la publicidad y la moda (79,3%), el entorno digital (79%) y las redes sociales (77,3%).
Los principales resultados del informe se presentaron en el Ateneo de Madrid, en un acto clausurado por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. La investigación, elaborada por la consultora Red2Red, amplía el enfoque de la primera edición para analizar cómo percibe la población de entre 18 y 55 años a las personas mayores y qué estereotipos asocia al envejecimiento.
Una de las principales conclusiones del barómetro es que el edadismo sigue siendo una discriminación poco conocida. El 53,6% de las personas de entre 18 y 55 años afirma no haber oído nunca el término o no saber qué significa. Entre los jóvenes de 18 a 30 años, la cifra asciende al 62,1%, una circunstancia que dificulta la identificación y el cuestionamiento de estas actitudes.
En el ámbito laboral, el estudio revela que el 55,6% de los encuestados contrataría antes a una persona joven que a una mayor, aun cuando ambas tuvieran la misma experiencia. Además, el 48,5% considera urgente intervenir en el empleo para combatir esta discriminación.
La investigación sitúa el inicio de la vejez en torno a los 62 años, aunque esta percepción tiende a retrasarse entre los encuestados de más edad. Entre los principales temores asociados al envejecimiento destacan la pérdida de autonomía (18,5%) y los problemas de salud (16,7%).
El informe también detecta una diferencia entre la percepción individual y la colectiva: la sociedad se considera edadista con una puntuación de 3,6 sobre 5, mientras que los encuestados valoran su propio comportamiento con un 2,3. Esta brecha apunta a la dificultad de reconocer la propia responsabilidad en una discriminación que está normalizada socialmente.
El barómetro refleja diferencias entre hombres y mujeres en la percepción del edadismo. Un 58,8% de las mujeres identifica estos estereotipos, frente al 52,7% de los hombres, y la percepción negativa tiende a aumentar con la edad.
También existen diferencias en la presión social sobre la apariencia física. El 88,4% de las mujeres encuestadas percibe presión para eliminar los rasgos físicos asociados al envejecimiento, frente al 80,4% de los hombres. Asimismo, el 81,7% de las mujeres considera que las personas mayores se vuelven invisibles a medida que envejecen, frente al 78,9% de los hombres.
En cuanto a la representación pública, los participantes consideran que las personas mayores aparecen con más frecuencia y con una imagen más positiva en los medios de comunicación tradicionales que en las redes sociales. En concreto, el 47,9% percibe una mayor presencia en los medios tradicionales, frente al 27,7% en redes sociales; el 35,3% considera más positiva su imagen en los primeros, frente al 29% en las segundas.
La percepción social de las personas mayores combina el reconocimiento de sus aportaciones con estereotipos que cuestionan sus capacidades. El 90,1% de los encuestados valora su contribución a la sociedad y el 88,1% destaca su sabiduría y capacidad para transmitir conocimientos. Sin embargo, el 82,8% asocia la vejez con la fragilidad y el 78,3% con una menor habilidad tecnológica.
El estudio sitúa el edadismo en un nivel moderado, con una puntuación de 2,2 sobre 4. No obstante, el 32,9% de la población presenta niveles medio-altos o altos de edadismo, porcentaje que alcanza el 45,5% entre los hombres de 18 a 30 años.
Según el informe, los estereotipos tienen más peso que las conductas y emociones, lo que indica que buena parte de esta discriminación se expresa a través de ideas, discursos y actitudes asumidos como normales, más que mediante comportamientos abiertamente hostiles.
Ante esta situación, el 79,5% considera importante fomentar la participación de las personas mayores en la sociedad y el 76,7% apuesta por crear más espacios de encuentro intergeneracional para combatir el edadismo.
El II Barómetro de Edadismo de ‘Hablando en Plata’ pretende contribuir al seguimiento de esta discriminación y a la comprensión de los mecanismos sociales que perpetúan las creencias y comportamientos asociados a la edad.
Para su elaboración se ha utilizado una metodología mixta, que incluye una revisión documental, una encuesta a más de 2.200 personas de entre 18 y 55 años y dos grupos focales. El proceso también ha contado con la participación de cinco personas expertas en edadismo procedentes de ámbitos como la investigación, las fundaciones vinculadas a las personas mayores, la Administración y la innovación intergeneracional.
Durante la presentación, la directora de Innovación de Políticas Públicas de Red2Red, Anabel Suso, señaló que el edadismo es un fenómeno estructural que, aunque no siempre se manifiesta de forma hostil, está naturalizado y normalizado socialmente.
Por su parte, la ministra Elma Saiz defendió la necesidad de aprovechar el talento de los trabajadores de más edad y recordó que más del 20% de la población tiene más de 65 años. La directora de ‘Hablando en Plata’, Raquel del Castillo, subrayó la importancia de revisar las creencias y las imágenes asociadas al envejecimiento, mientras que José Antonio Antón, director de Atresmedia Audiovisual, destacó el papel de los medios de comunicación en la promoción de una sociedad más inclusiva.