Empresas Premium
La disfagia orofaríngea (DO) puede afectar a la seguridad durante la deglución, pero también a la nutrición, la calidad de vida y la experiencia de las personas durante las comidas. Ante la necesidad de contar con un enfoque más estructurado para su manejo integral, un nuevo consenso de expertos propone recomendaciones que van más allá de las estrategias compensatorias y sitúan a la persona en el centro de la atención.
El documento recoge las conclusiones alcanzadas tras dos rondas de votación. De las 61 declaraciones evaluadas, 57 alcanzaron el umbral de consenso, establecido en al menos un 75 % de acuerdo, lo que supone un 93,4 % del total.
Las recomendaciones se organizan en cuatro ámbitos relacionados con las comidas: la prescripción de dietas centradas en la nutrición, la preparación de los alimentos, la experiencia durante las comidas y la educación de pacientes y cuidadores.
Los expertos consideran que el abordaje de las comidas en personas con disfagia debe ser individualizado y centrado en la persona, buscando un equilibrio entre la seguridad de la deglución, los requerimientos nutricionales, la calidad de vida y el disfrute de la comida.
Este planteamiento supone ampliar la perspectiva tradicional, que suele centrarse principalmente en modificar la consistencia de alimentos y líquidos o en aplicar estrategias destinadas a reducir los riesgos asociados a la deglución.
El consenso destaca que el manejo de la disfagia debe incorporar también las dimensiones sociales y relacionales de las comidas, teniendo en cuenta que comer constituye una actividad cotidiana vinculada a la participación y a la interacción con otras personas.
La participación activa de pacientes y cuidadores aparece como otro de los elementos fundamentales recogidos en el consenso. Los expertos consideran que su educación puede contribuir a mejorar la adherencia a las recomendaciones y facilitar su aplicación en el día a día.
En este sentido, el documento plantea la necesidad de proporcionar herramientas y conocimientos que permitan comprender las pautas indicadas y aplicarlas de forma adecuada durante la preparación y el desarrollo de las comidas.
La propuesta también destaca la importancia de utilizar estrategias educativas multimodales, adaptadas a las necesidades de las personas implicadas en el cuidado.
La colaboración interprofesional constituye otro de los aspectos señalados por los expertos. La coordinación entre los distintos profesionales implicados permite abordar de manera conjunta las necesidades nutricionales y los aspectos relacionados con la seguridad y la experiencia durante las comidas.
En conjunto, las recomendaciones respaldan un modelo de atención en el que la comida no se contempla únicamente desde una perspectiva nutricional o de seguridad, sino también como una experiencia funcional, social y relacional.
Este enfoque busca que el manejo de la disfagia tenga en cuenta las circunstancias y necesidades concretas de cada persona, integrando la seguridad de la deglución con la nutrición, la calidad de vida y la participación de pacientes y cuidadores.