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El Instituto del Perdón de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) investiga el papel que puede desempeñar el perdón en el bienestar psicológico de las personas mayores a través de un programa desarrollado en colaboración con el Instituto de Salud Carlos III.
La investigación trabaja el perdón a uno mismo y la relectura de experiencias personales mediante herramientas psicológicas y terapias creativas. Los primeros resultados apuntan a una tendencia a la reducción de la ira y muestran cambios clínicamente significativos en atención sostenida, velocidad de procesamiento y flexibilidad cognitiva en cinco participantes. El equipo investigador subraya que se trata todavía de resultados preliminares.
Saray Bonete, investigadora del Instituto del Perdón de la UFV, perteneciente a la Facultad de Educación y Psicología, presentó estos avances durante la jornada Envejecer y cuidar con salud, organizada en el marco de ENCAGES-CM y CASS.
La UFV forma parte de ENCAGES-CM, un programa coordinado por el Instituto de Salud Carlos III que estudia el envejecimiento activo y saludable, la calidad de vida y el edadismo.
El programa incorpora al estudio del envejecimiento aspectos como el sentido de vida, los roles personales, las relaciones y el impacto emocional de las pérdidas y experiencias acumuladas.
“Cuando se hacen análisis de qué es lo que necesitan las personas mayores, en muchas de las investigaciones se repite que las variables subjetivas son muy importantes para la promoción de la calidad de vida y no son siempre las que se están atendiendo”, explica Bonete.
Investigaciones anteriores han relacionado las intervenciones centradas en el perdón con mejoras en variables como la ira, el estrés, la depresión, la satisfacción vital y el bienestar psicológico en personas mayores, aunque la evidencia disponible requiere nuevos estudios.
Uno de los elementos diferenciales del programa de la UFV es la incorporación de terapias creativas y danza movimiento terapia, que permiten trabajar las experiencias personales también a través del cuerpo y el movimiento.
“Permite trabajar desde otro lugar que no es el plano cognitivo”, señala Bonete.
La conciencia corporal y la expresión mediante el movimiento ofrecen una vía complementaria para explorar emociones, recuerdos y significados personales que pueden resultar difíciles de expresar verbalmente.
El programa se ha implementado en asociaciones, centros culturales, residencias y comunidades, con dos sesiones semanales. La investigación analiza su posible impacto sobre el bienestar psicológico y la calidad de vida, además de variables relacionadas con el malestar emocional y el funcionamiento cognitivo.
Los investigadores advierten de que el contacto con determinadas experiencias puede generar inicialmente un mayor malestar emocional al hacerlas conscientes, por lo que consideran importante respetar los tiempos de cada participante y acompañar el proceso de manera individualizada.
El siguiente paso será trasladar los conocimientos obtenidos durante la investigación a herramientas dirigidas a los profesionales que trabajan con personas mayores.
Para ello, el proyecto contempla la elaboración de un manual de intervención que permita aplicar lo aprendido en residencias, centros y otros entornos de atención, además de facilitar la formación de profesionales interesados en este tipo de intervención.
La investigación forma parte de la actividad del Instituto del Perdón de la UFV, dedicado al estudio y aplicación del perdón en ámbitos terapéuticos, familiares, educativos y sociales. Su participación en ENCAGES-CM permite desarrollar esta línea de trabajo en colaboración con investigadores de otras instituciones y abordar una dimensión relacionada con el envejecimiento saludable y el bienestar psicológico.