Según explica Verónica García-Miranda To, directora de Transformación de Negocio de Sanitas Mayores, estas soluciones permiten detectar de forma temprana cambios en la movilidad, la orientación o la participación diaria, facilitando ajustes en los cuidados antes de que la pérdida de autonomía tenga un mayor impacto.
Entre las aplicaciones más destacadas se encuentran la fisioterapia digital, que ayuda a dar continuidad a los ejercicios de rehabilitación, y las herramientas de estimulación cognitiva, orientadas a trabajar funciones como la memoria, la atención o el lenguaje. También los asistentes de voz facilitan tareas cotidianas mediante recordatorios, acceso a información o comunicación con familiares.
Los expertos subrayan que el éxito de estas tecnologías depende de su adaptación a las necesidades reales de cada persona. Para ello, recomiendan priorizar soluciones sencillas, integrarlas dentro de un plan de cuidados profesional y garantizar que refuercen, y no sustituyan, el contacto humano.
Además, la recopilación de datos sobre la evolución de los usuarios permite realizar valoraciones más precisas y ofrecer respuestas asistenciales más ágiles, favoreciendo una atención personalizada y centrada en la persona.
En este ámbito, Sanitas Mayores incorpora herramientas digitales dentro de su modelo de atención, incluyendo el uso de Alexa para facilitar la comunicación con familiares, gestionar recordatorios de medicación, acceder a actividades y promover la estimulación cognitiva.
La compañía destaca que la tecnología aporta valor cuando contribuye a preservar capacidades, mejorar la calidad de vida y mantener la independencia durante más tiempo, siempre acompañada de un enfoque asistencial cercano y humano.