26 de agosto, 2016 Entrevistas comentarios Bookmark and Share
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Entrevista a la Dra. Ana Mª Urrutia Beaskoa, médico geriatra y presidenta de la Fundación Cuidados Dignos.

- Infogeriatría: ¿Qué es la Fundación Cuidados Dignos? ¿Cuándo nació y con qué objetivos?

- Dra. Ana Urrutia: La Fundación Cuidados Dignos es una entidad que trabaja para promover la mejora de la Calidad de Vida de las personas que son atendidas en las organizaciones que cuidan (hospitales, centros sociosanitarios, residencias, etc) así como en su domicilio, garantizando unos cuidados dignos, seguros y llenos de respeto, mediante la elaboración, implantación y certificación de metodologías de gestión adecuadas para ello, la formación de profesionales y cuidadores formales e informales, así como la impartición de charlas y conferencias relacionadas con los fines fundacionales.

La Fundación Cuidados Dignos nace ante la inquietud de un conjunto de profesionales del ámbito de la geriatría y la gerontología, frente al excesivo uso de las sujeciones en España.

El principal objetivo de la Fundación Cuidados Dignos es sensibilizar y promover el desarrollo de la Calidad de Vida de las Personas que reciben cuidados y muy especialmente de las Personas Dependientes entre los diferentes agentes sociales y sanitarios que están en contacto con ellas, (profesionales del cuidado, familiares y organismos públicos), a través de la investigación, creación y difusión de nuevos métodos de atención que promuevan sus derechos fundamentales y favorezcan la orientación de las organizaciones hacia el cuidado individualizado y personalizado.

De ahí surge el Proyecto Libera-Care, con el objetivo de extender el Modelo de Cuidado Centrado en la Persona Sin Sujeciones, dándolo a conocer en todos los niveles asistenciales y de cuidado.

El principal resultado que deseamos lograr es un cambio en el Modelo de Cuidado, en un periodo aproximado de 15 años, en todo el país y en todos los niveles asistenciales, sanitarios y sociales (hospitales, niveles de urgencia, atención primaria, centros sociosanitarios, residencias y centros de día, domicilios...).

Partiendo de la sujeción como indicador, estamos trabajando otros aspectos como la Dignidad en el Cuidado, y el Trato que reciben las personas cuidadas en general, y especialmente las personas en situación de dependencia más vulnerables, como las personas con discapacidad, enfermos psiquiátricos, y las personas mayores enfermas.

Por tanto, deseamos reducir y eliminar el uso de sujeciones, pero también cambiar la forma de cuidar, pasando de un Modelo Centrado en la Organización a un Modelo Centrado en la Persona, y en sus necesidades, deseos y preferencias, en definitiva a un Modelo de Cuidado Individualizado.

- I: ¿En qué consiste la metodología de su forma de cuidar a las personas mayores?

- Dra. A. U.: El Modelo Libera-Care es un nuevo Modelo de Cuidado, de Atención e Intervención Centrado en la persona y Sin Sujeciones que abarca todos los ámbitos asistenciales y de intervención: residencias, centros de día, hospitales, centros de salud mental, centros de discapacidad, atención primaria, atención domiciliaria...

La Norma Libera-Care es la conversión a Norma de Trabajo del Modelo de Cuidado Libera-Care; es la primera norma de trabajo que consigue medir la Calidad de Vida desde la Gestión de la Calidad de Vida en las organizaciones que se dedican a “cuidar”. Libera-Care (DIGNOS) es un Modelo Completo de Cuidado, es mucho más que hablar de sujeciones; es todo un Modelo de Cuidado creado en torno a la Dignidad de la Persona Cuidada. Se entiende así que la Calidad de Vida de la persona usuaria o paciente es el Eje del modelo y dicha Calidad de Vida se medirá en la norma con una serie de indicadores prácticos teniendo como indicador más destacado el porcentaje de uso de sujeción de las organizaciones.

El Modelo Libera-Care se fundamenta en cuatro Pilares, en los cuales se trata de empoderar al paciente o persona cuidada, como factor relacionado directamente con su Calidad de Vida. Los cuatro Pilares son:

  1. Modelo de Cuidado de “AUTONOMÍA BENEFICENTE”: El modelo considera a la persona cuidada plena de DERECHOS y el cuidado se concibe desde ahí, desde su plenitud de derechos. Se potencia la AUTONOMÍA de la Persona favoreciendo una toma de decisiones Autónoma bien desde la Capacidad o bien desde la Incapacidad y la Dependencia a través en este último caso de personas que representen a la persona cuidada dependiente desde los valores de la persona cuidada dependiente y a través de los mecanismos legales que posibilitan hacerlo. Pero su vez, el modelo se fundamenta en la BENEFICENCIA, porque entiende absolutamente necesario el papel del profesional; sin embargo, el enfoque varía con respecto al hasta ahora presente, y la beneficencia no se desarrolla desde el paternalismo del profesional hacia la persona cuidada, sino desde el papel del profesional como asesor, o acompañante en la toma de decisiones en todo el proceso de cuidado.
  2. Modelo de Cuidado que se basa en la PERSONA: El modelo está absolutamente centrado en la persona. Así el EJE principal del modelo es la CALIDAD DE VIDA y la DIGNIDAD entendida desde la PROPIA PERSONA CUIDADA. Todos los procesos y procedimientos de trabajo del nivel asistencial o de intervención se diseñan en función de la persona y para ello el modelo dota a la organización de elementos prácticos que posibilitan hacerlo. Se humaniza el cuidado, hasta el punto de que “lo humano” posee en el modelo tanto peso como “lo sanitario” y la humanización redunda en mejores resultados sanitarios.
  3. Modelo de Cuidado (Atención o Intervención) que requiere de un Nuevo Modelo de Gestión, el MODELO VIDA Y PERSONA: Lo humano es lo importante en el nuevo modelo, y lo es en relación a la persona cuidada y en relación a la persona que cuida. Para centrarse en la persona cuidada, se necesitan personas trabajadoras diferentes y para que las personas trabajadoras seamos diferentes el modelo de gestión debe de ser diferente, más humano, más participativo que los actuales modelos de gestión, que sepa desarrollar las personas y que sepa “hacerlas generosas” de forma que sean capaces de dejar que la persona cuidada se coloque en el centro de la organización. La participación es uno de los elementos que vertebran el modelo y dicha participación se entiende tanto para las personas que cuidan (modelo de gestión desjerarquizado y transversal basado en equipos de alto rendimiento multidisciplinares y empoderados) y para la persona cuidada (participación en la toma de decisiones referentes a su vida de forma directa o a través de las personas que le representan).
  4. Modelo de Cuidado que utiliza como Indicador Referente los INDICADORES RELACIONADOS CON EL USO DE SUJECIÓN (FÍSICA y/o QUÍMICA): El Modelo de Cuidado Libera-Care considera al uso/no uso de sujeción como un Indicador Referente de Calidad de Vida. Existen muchos indicadores que nos hablan de Calidad de Vida en el cuidado y de gestión de la Calidad de Vida en el Cuidado. Entre ellos el modelo considera como más referentes, como indicadores que por sí solos son capaces de “hacer visible” la calidad de vida, los indicadores relacionados con la Sujeción-No Sujeción y el Trato (entendido como el trato de los profesionales hacia las personas cuidadas).

- I: ¿Qué es la Atención Centrada en la Persona Sin Sujeciones?

- Dra. A. U.: El Modelo de Cuidado Centrado en la Persona Sin Sujeciones sostiene que ha de ser la dignidad de la persona cuidada el fundamento de nuestra toma de decisiones como cuidadores. Una dignidad que si lo relacionamos con el concepto de calidad de vida, y con lo que cada persona vive como digno para sí misma, nos daremos cuenta de que es un valor “individual” vivido de manera “individual”, de forma que una persona considera digno lo que otra no considera, o no considera que es calidad de vida lo que otra sí considera que lo es.

La dificultad de todo esto estriba, como cuidadores, en llegar a “la dignidad” del ser no autónomo que en muchas ocasiones no puede expresarnos qué es digno para él y qué no lo es. Por suerte, hoy en día, en el Modelo de Cuidado Centrado en la Persona poseemos herramientas que nos permiten como profesionales “acercarnos a conocer ” lo que para el/la paciente es digno y lo que no es, aunque nuestro/a paciente sea una persona no autónoma.

- I: ¿Se abusa de las sujeciones en los geriátricos españoles? ¿Por qué?

- Dra. A. U.: Desde la Fundación Cuidados Dignos creemos que el uso de sujeciones es solo una práctica del cuidado más, que no busca ni ha buscado maltratar o perjudicar a las personas cuidadas. Por esta razón, no nos gusta hablar de abuso o malos tratos, sino más bien de una práctica del cuidado mejorable y ante la que proponemos otra alternativa.

Si esta práctica se ha extendido hasta alcanzar los niveles elevados en los que nos encontramos, ha sido por varias causas.

Una de ellas es el proteccionismo que predomina en la cultura del cuidado de nuestro país. Este proteccionismo desde el que cuidamos a las personas mayores y/o personas dependientes nos ha conducido a sobrevalorar su seguridad sobre otros aspectos de igual o mayor importancia, como pueden ser su derecho a la libertad, autonomía o dignidad.

Este balance sobre lo que ha de prevalecer (seguridad o derechos), en el cuidado que se ofrece, lo han realizado los profesionales y/o familiares, con la natural intención de buscar lo mejor para la persona que cuidan. Sin embargo, esa búsqueda de lo mejor se ha desarrollado desde una ausencia del principio de autonomía y una fuerte prevalencia de un principio de beneficiencia absolutamente parternalista en el que “lo mejor” se ha establecido como tal en ausencia de la opinión y la participación de la propia persona cuidada.

Hemos llegado a la conclusión de que esto puede deberse a que en España el enfoque del cuidado está centrado en la organización y no en la persona cuidada y en sus necesidades, deseos y preferencias, lo cual nos ha derivado al excesivo proteccionismo que comentaba con anterioridad, a la infravaloración de los derechos de las personas (libertad, autonomía…) en aras a garantizar su seguridad, y a la concesión de un papel preponderante a los trabajadores y a las familias frente al papel del propio enfermo cuidado.

Y eso debe de cambiar. Existen mecanismos legales que hacen posible tomar esas decisiones al respecto de que es “lo mejor”, con la participación plena de la persona cuidada, aun cuando se trate de una persona dependiente, discapacitada y o con deterioro cognitivo. Y esto es posible hacerlo con independencia del ámbito asistencial en el que nos encontremos, se trate de un hospital, de un entorno residencial, o incluso del domicilio.

Otro de los aspectos que desde la Fundación creemos que nos ha conducido a esta situación, es la falta de legislación específica a nivel estatal que regule el uso de estos dispositivos, y la falta de concreción en la genérica legislación existente a nivel autonómico.

Aun con esta legislación, se utilizan sujeciones porque éstas se contemplan como medida terapéutica y de seguridad, aspectos que hemos hecho prevalecer sobre cualquier otro, como los riesgos y efectos secundarios que entrañan las sujeciones, o los propios derechos de las personas cuidadas: libertad, dignidad, autonomía…

Y así hemos generado, sin quererlo, una cultura nacional bajo la percepción de que las sujeciones son seguras y, sobre todo, necesarias para garantizar la seguridad de la persona cuidada, cuando la realidad es bien contraria, dado que se trata de dispositivos involucrados en multitud de situaciones peligrosas y que atentan no solo a la dignidad de la persona, sino también a su seguridad.

- I: En la Fundación tienen una gama de productos con sello Dignos. ¿Qué parámetros siguen para otorgar este sello?

- Dra. A. U.: La Fundación Cuidados Dignos, como experta en el Cuidado Centrado en la Persona Sin Sujeciones, estudia y valida posibles productos especialmente funcionales para este tipo de atención, con el ánimo de ayudar a los centros y facilitar su acceso a productos que les puedan ser de utilidad.
Para ello, la Fundación cuenta con un Equipo Técnico Multidisciplinar que valora los productos que optan a este sello Dignos.

(Hannah Ávila Blanco, Personal Técnico de la Fundación Cuidados Dignos, explica qué parámetros siguen para validar los productos).

- Hannah Ávila: Para validar un producto, desde la Fundación Cuidados Dignos y desde el Equipo Técnico estudiamos cuidadosamente que sus características favorezcan un cuidado:

  • Digno.
  • Personalizado.
  • Seguro.
  • Sin utilización de sujeciones.
  • Respetando los derechos de dignidad, libertad de movimiento y autonomía del usuario.
  • Que sea innovador, o aporte valor como producto diferente para el cuidado sin sujeciones y para mejorar la cultura de la sociedad en este modelo de cuidado.

Para ello, el equipo se reúne con la empresa que desarrolla el producto en cuestión y solicitamos muestras que nos permitan testar personalmente cada producto.

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